La Generalidad no puede presionar a los medios con el dinero de todos


La moción aprobada ayer por el Parlamento de Cataluña en la que se insta a la Generalidad a no otorgar subvenciones a aquellos medios de comunicación privados que se nieguen a insertar o emitir anuncios sobre el referéndum independentista es un ataque a la libertad de expresión y un abuso en el uso del dinero público.

Los presupuestos de las administraciones públicas no pueden servir para presionar y chantajear a los periodistas para que estos acepten o no ciertos contenidos informativos, en este caso de tipo publicitario.

Cada medio de comunicación es libre de defender el ideario que desee, siempre que se inserte dentro del respeto a las leyes, y no se les puede obligar a aceptar publicidad bajo la presión de no recibir unos fondos públicos que no son propiedad de la Generalitat, sino de todos los ciudadanos.

Los partidos secesionistas han convertido los medios públicos en Cataluña en puras herramientas de propaganda y ahora pretenden hacer lo mismo con aquellos que han decidido no dar cancha a la difusión de una consulta a todas luces ilegal.

El Grup de Periodistes Pi i Margall exige a la Generalidad que deje de utilizar el dinero público de todos los ciudadanos para presionar a los medios de comunicación y que respete la pluralidad de las líneas editoriales en los distintos medios de información.

Viernes, 30 de junio de 2017